Ejercicios para tu mente

Ejercicios para mantener en forma tu mente
Paula YAQ
04/07/2013 - 22:10

De la misma manera que con ejercicio puedes mejorar tu resistencia física, con sencillos ejercicios mentales puedes aumentar tu inteligencia. Pero, ¿cuáles son los ejercicios que puedes realizar e incluir en tu vida cotidiana para ser más inteligente? Seguro que más de uno de los ejercicios que aquí te vamos a contar ya lo estás utilizando. Insiste en aquellos que más te cuestan o te ayuden a mejorar aquellas capacidades que consideras especialmente importantes para tu futuro, e inclúyelos en tu rutina de cada día.

  • Ten a mano un diccionario. ¿Sabrías definir con exactitud el significado de "mundano" o "austero"? Para desarrollar tu inteligencia lingüística es tan sencillo como dedicar tiempo cada día a leer un periódico, revista o libro y marcar aquellas palabras que no entiendes. Busca su significado en un diccionario, encuentra sinónimos y, a lo largo del día, utiliza estas palabras en un contexto cotidiano, en una conversación con un amigo o con tus padres.
  • Dedica 20 minutos al día para aprender algo nuevo. Se trata de aprender algo que te despierte la curiosidad. Sobre lo que te apetezca, pero que te resulte novedoso, como las costumbres de las tribus del Amazonas, la historia de un país exótico o el chino. De lo que se trata es de aprender algo nuevo, que luego puedes comentar con tus amigos y que amplíe tus horizontes intelectuales.
  • Escucha. Desarrolla tu capacidad de escuchar lo que dicen los demás y tratando de entender el punto de vista del otro. Es una de las cualidades que más te puede ayudar a aprender y conectar con la gente. Tan sencillo como mantenerte atento, no interrumpir y, cuando intervengas en la conversación, poner en práctica tu capacidad para conectar con la gente.
  • Desarrolla tu capacidad crítica. Se trata de tener un criterio propio ante las cosas, sin dejarte influenciar por tu entorno. Cuestiona por ejemplo tus ideas sobre política, música, cine. ¿Son las mismas que tus padres o tus amigos más cercanos? Es normal que nos sintamos más cómodos cuando nuestras ideas están en sintonía con lo que piensa nuestro entorno, pero de lo que se trata en este caso es de desarrollar tu criterio propio y capacidad de decisión. No se trata de llevar la contraria porque sí, sino de desarrollar un pensamiento propio y fomentar tu capacidad de tomar tus propias decisiones. Esta cualidad es necesaria y muy útil en diferentes situaciones personales y profesionales, y te hará ante los demás una persona más segura y, por tanto, más inteligente. Se trata de tener un criterio propio ante las cosas, sin dejarte influenciar por tu entorno.
  • Desarrolla tu capacidad de relación. Tener capacidad para conocer a gente nueva y entablar nuevas relaciones es clave para tu felicidad personal y también para tu futuro profesional. Es una capacidad que se desarrolla con la práctica. Participa en actividades fuera de clase e interésate por los demás.
  • Rodéate de gente de la que puedas aprender. "A quien buen árbol se arrima, buena sombra le cobija", y, es verdad. Si quieres tener la mente activa, rodéate de personas que tienen inquietudes intelectuales y comparte con ellos las tuyas.
  • Desarrolla tu capacidad de análisis. Dedica tiempo a reflexionar sobre un problema del tipo que sea y escribe todo tipo de soluciones que se te ocurran. Luego ordena o puntúa esas posibles soluciones por su eficacia. Pongamos un ejemplo. Las matemáticas son importantes para la carrera que quieres hacer, pero últimamente las llevas mal. ¿Soluciones posibles? Muchas, pero pongamos tres con diferentes grados de eficacia:

1. Pensar en otra carrera en la que no se necesiten las matemáticas. Solución poco eficaz, pues no resuelve el problema, sólo lo evita.

2. Dedicar más tiempo al estudio. Solución intermedia, pues puede ser que tu problema con esta asignatura sea sólo un problema de dedicación y no de comprensión.

3. Dedicar más tiempo al estudio y buscar apoyo en un profesor particular o aprovechar más el tiempo de tutorías de esta asignatura. Sin duda, esta es la solución más eficaz y más rápida para conseguir tu objetivo.

Cada vez que te enfrentes a un problema, piensa de este modo. ¿Cuál es la forma más sencilla y eficaz de conseguir lo que me interesa? Practica esta capacidad con tus amigos, preguntándoos por ejemplo, ¿Cómo acabarías con el hambre en el mundo?, ¿Qué es lo que hace que triunfe un determinado grupo de música? Reflexiona y analiza sobre cualquier tema que te interese.

  • Pon en forma tu memoria. Es una capacidad clave para la inteligencia. De poco sirve tener una excelente capacidad de expresión o comunicación, si no podemos archivar nuestros conocimientos y experiencias para echar mano de ellos cuando sean necesarios. ¿Te imaginas tener un ordenador con los mejores programas informáticos, pero sin memoria? De poco serviría. Pon a punto tu memoria, desarrollando tu capacidad de atención y retención.
  • Ponte retos. ¿Te da miedo hablar en público? ¿Eres tímido y te cuesta hablar con la gente? Ponte pequeñas pruebas en el día a día que te hagan utilizar cualidades en las que no te sientes cómodo. No se trata de hacerlo perfecto, sino de adquirir confianza en ti mismo y sentir que, aunque quizás no seas el mejor en algo, también eres capaz de hacerlo. Y recuerda, en la vida todo es cuestión de práctica. ¡Ponte en marcha!
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