Ya sólo quedan cinco días para que salgan las listas de admitidos en la Universidad de Salamanca, es decir, cinco días para que me "den permiso" para empezar los trámites de traslado de expediente y matriculación. El día 14 de julio está ya ahí, y tengo confianza en que me van a admitir, bueno, sé que me van a admitir, no ya por la nota, sino porque habremos solicitado plaza muy poquitos y nos habrán admitido a todos ya que es una elección poco común. Filología Alemana no está entre las carreras más elegidas entre los estudiantes universitarios. De entre las filologías destaca la inglesa, si acaso la hispánica y en los territorios bilingües las de cada lengua propia, es lo que hay. Pero bueno, tiene ventajas estudiar algo que normalmente poca gente estudia: seremos pocos y seguramente nos llevemos bien, si hay trabajo lo conseguiremos más fácilmente, y también será más fácil encontrar un sitio para ir a cenar todos juntos, vamos, que seremos como una familia, no grande, pero sí familia -o eso espero-.
Pues eso, que ya mismo hay que estar rellenando papeles y preparando cosas de cara a un futuro que ninguno de los que estamos en esta situación llega a imaginar. Todos queremos llegar a la Universidad por unos motivos o por otros, pero seguro que todos tenemos algún que otro miedecillo metido en el cuerpo. Yo, por ejemplo, estoy deseando llegar a la Universidad por descubirla por fin, por conocer gente, por cambiar algo de ambiente... pero tengo algo de miedo de encontrarme completamente solo, no conozco a nadie con quien tenga una relación suficiente como para decir eso, que no estoy solo, aunque, bueno, habrá que pensar que de peores situaciones ha salido el hombre y que, aunque el primer día o la primera semana, incluso el primer mes, entres aferrado a tu mochila como si fuera la única compañera que tienes, al tiempo acabarás entrando rodeado de compañeros, porque, al fin y al cabo, muchos estaremos así, solos, al principio.
De aquí a dos meses, todo habrá cambiado.
