Cuando comencé Bachillerato no imaginaba que todo pasaría tan deprisa.
En mi instituto, según contaban, 1º y en especial 2º no eran nada fáciles. Sin embargo, una vez que empecé, el primer curso se pasó volando.
Durante el segundo nadie dejaba de hablar de Selectividad: profesores, amigos, compañeros... Eso sí, al final el curso apenas duró unos meses que parecieron semanas, y Selectividad casi pasó desapercibida. Creo que es el exámen que me he tomado con más calma, y supongo que es bueno, pues los resultados lo fueron.
Hace poco tocó hacer la preinscripción y, este mismo viernes, al menos en Andalucía, saldrán las listas de adjudicación.
Las 3 carreras que realmente me atraían (Periodismo, Publicidad y Com. Audiovisual) no están en Granada, así que tengo que salir fuera.
Nunca he sido un chico muy "viajero" o lanzado y lo cierto es que, aunque al principio no me asustaba la idea de irme sólo a Sevilla, siempre es difícil separarse de tu tierra, tus colegas, los compañeros y profesores con los que llevas tantos años, la familia...
Sobra decir que ni a la familia ni a los colegas les gusta la idea de que me vaya. No sé si intentan meterme miedo o es que de verdad están preocupados. Pero lo importante es que por fin voy a hacer lo que quiero y aquello de lo que me siento capaz.
Sé que no será fácil y que al principio estaré sólo en una ciudad bastante grande, sin tener ni idea de donde encontrar nada, sin conocer a nadie en clase o fuera de ella y sin esa estabilidad que, al fin y al cabo, te proporciona lo conocido.
Pero bueno, espero, con el paso de los días, semanas y, en general, de los cursos, encontrar en Sevilla un segundo hogar.
