Un pequeño parón no viene mal a nadie, pero cuesta bastante coger el rítmo. En estos últimos tiempos me han pasado bastantes cosas. Empezaremos por el principio:
Los roces con mi compañero eran tantos (le gustaba demasiado la juerga, es decir, salía todos los santos días) que decidí buscarme uno nuevo. La llegada de un chaval bastante "sombras" fue la gota que colmó el vaso. Una persona no fumadora sabe lo que fastidia que fumen en tu habitación (sobre todo el olor de la ropa), y una persona que se tiene que levantar a las 7:30 sabe lo que molesta que a la 1:30 dos personas estén hablando en tu habiración en voz no muy baja.
Así pues tome la "dura" decisión de separarme de una persona a la que no me unía nada. Pero con mi nuevo compañero las cosas han ido mucho mejor (no creo que influya mucho el que sea arquitecto, y que los arquitectos tengan prácticamente enero entero de vacaciones).
El cambio me ha venido bastante bien, sobre todo ahora que se acercan los tan temidos exámenes. Ya tuve mi primero, del que no salí del todo contento, pero que espero aprobar. Ahora mismo estoy intentando sacar algo en claro de apuntes propios, extraños y de un par de libros, para intentar hacer un buen tema. Lo difícil es concentrarse con tantas cosas que hacer en un Colegio Mayor, pero bueno, hago lo que puedo (que no es poco).
En baloncesto vamos cogiendo el rítmo, y ya nos recumeramos anímicamente (tampoco fue para tanto, que todo se exagera, hombre) con un par de claras palizas a los equipuchos de la zona (sin menospreciar, eh?). Una cosa más, he encontrado el chollo del siglo: Arbitrar baloncesto en la liga de Colegios Mayores. Pagan bien, la gente no tiene mucha idea y puedes favorecer a tu equipo (que es broma, no os piqueis)
A ver si me queda algo de tiempo para escribir algo más en estos días (Prometo sacarlo de hasta debajo de las piedras).
Pasadlo bien y no os agobieis con Febrero, hombre, que nos queda Junio, y si no van del todo bien las cosas, Septiembre (Cosa que espero no ver en la vida)
