Estudiar un posgrado, ¿ventaja o desventaja?

Paula YAQ

¿Hace falta un máster para trabajar? Depende de lo que quieras hacer. En algunas profesiones es obligatorio, en otras es un buen impulso y, en otras, puede no aportarte nada. Te contamos cómo saber en qué caso estás, incluso antes de elegir carrera.

Cada vez más estudiantes siguen formándose después del grado. Hacer un máster puede ayudarte a especializarte, a cambiar de rumbo o a conseguir un trabajo mejor. Pero también cuesta tiempo y dinero, así que conviene tenerlo claro antes de lanzarse. Y, aunque todavía estés en Bachillerato, hay algo que te interesa saber ya: para ejercer algunas profesiones no basta con la carrera.

Primero, lo básico: máster oficial o título propio

No todos los másteres son iguales. Los másteres oficiales están reconocidos por el Estado y tienen validez en toda España y en Europa. Son los que necesitas para ejercer una profesión regulada, para presentarte a muchas oposiciones o para hacer después un doctorado.

Los títulos propios los crea cada universidad o escuela de negocios. Pueden ser muy buenos y muy prácticos para especializarte, pero no te habilitan para ejercer ninguna profesión regulada. Antes de matricularte, comprueba siempre qué tipo de título vas a obtener.

Los másteres habilitantes: cuando el máster es obligatorio

Hay profesiones en las que la carrera no es suficiente: necesitas además un máster oficial concreto, llamado máster habilitante, para poder ejercer. Si quieres dedicarte a alguna de ellas, cuenta desde el principio con uno o dos años más de estudios:

  • Abogacía y Procura. Para trabajar como abogado o procurador necesitas el Grado en Derecho, el máster de acceso y aprobar después un examen estatal.
  • Profesorado de ESO, Bachillerato, FP e Idiomas. Si quieres ser profesor en un instituto, además de tu carrera necesitas este máster. Para Infantil y Primaria, en cambio, basta con el grado de Magisterio.
  • Psicología General Sanitaria. Con el Grado en Psicología no puedes atender pacientes en el ámbito sanitario. Para eso necesitas este máster.
  • Arquitectura. Para ejercer como arquitecto, con capacidad para firmar proyectos, necesitas el máster habilitante después del grado.
  • Ingenierías superiores. Con el grado puedes ejercer como ingeniero técnico, pero para ser ingeniero con todas las atribuciones profesionales necesitas el máster correspondiente. Es el caso de Ingeniería Industrial, Ingeniería de Telecomunicación, Caminos, Canales y Puertos, Aeronáutica, Agronómica, de Montes, de Minas y Naval.

No son opciones minoritarias. Según el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, en el curso 2024-2025 el máster de Profesorado de Secundaria fue el que más estudiantes tuvo en España, con más de 40.000 matriculados. Le siguieron los de Administración y empresa, Abogacía, Pedagogía y Psicología General Sanitaria, todos con más de 15.000.

Una buena noticia: en las universidades públicas, los másteres habilitantes cuestan aproximadamente lo mismo que un curso de grado, porque sus precios se equipararon hace unos años. En las privadas, el precio puede ser bastante más alto, así que compara bien antes de decidir.

Y los demás másteres, ¿ventaja o desventaja?

Si tu profesión no exige máster, la decisión es tuya, y conviene pensarla bien. Un máster bien elegido puede ayudarte a especializarte en un campo con mucha demanda, a cambiar de sector o a mejorar tu sueldo cuando ya tienes experiencia.

Pero estudiar por estudiar no siempre compensa. En España hay muchos titulados trabajando en puestos que no requieren su nivel de formación: según Eurostat, la oficina de estadística de la Unión Europea, en 2024 la sobrecualificación alcanzó el 35 %, la más alta de toda la UE. Además, solo una de cada cinco ofertas de empleo publicadas pide estudios universitarios, según el último informe de Infoempleo y Adecco. Un máster no garantiza por sí solo un trabajo mejor. Y si no tiene relación con el puesto al que aspiras, puede que no te aporte nada o incluso que las empresas te vean como un perfil demasiado especializado.

Cuándo tiene sentido hacer un máster

  • Cuando es obligatorio para la profesión que quieres. Aquí no hay debate: es parte del camino.
  • Cuando sabes a qué quieres dedicarte. Si tienes claro el sector, un máster especializado te da conocimientos, contactos y, a menudo, prácticas en empresas.
  • Cuando quieres cambiar de rumbo. Si tu carrera no te ha convencido, un máster puede ser la puerta a otro campo.
  • Cuando ya trabajas y quieres crecer. Muchos profesionales hacen el máster después de unos años de experiencia, cuando saben exactamente qué necesitan. Y lo aprovechan mucho más.

En cambio, piénsatelo dos veces si lo haces solo por inercia, porque "todo el mundo lo hace" o para retrasar el momento de buscar trabajo.

Cómo elegir un buen máster

  • Comprueba si es oficial. Sobre todo si lo necesitas para ejercer, opositar o hacer un doctorado.
  • Mira si incluye prácticas. Son una de las mejores formas de conseguir tu primer empleo.
  • Busca datos de inserción laboral. Muchas universidades publican cuántos de sus titulados trabajan y en qué. Si no los encuentras, pregunta.
  • Compara precios. La diferencia entre una universidad pública y una privada, o entre un máster oficial y un título propio, puede ser de miles de euros.
  • Decide el formato. Presencial, online o semipresencial. Si vas a compaginarlo con un trabajo, la flexibilidad cuenta mucho.

Puedes explorar la oferta de másteres por ramas: Artes y Humanidades, Ciencias, Ciencias de la Salud, Ciencias Sociales y Jurídicas e Ingeniería y Arquitectura. O consultar toda la oferta de másteres.

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