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Subastas de arte

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Paula YAQ
16/06/2009 - 09:30

Si te atrae el arte, trabajar en subastas es una opción curiosa e interesante. Consuelo Durán, directora de Durán Subastas de Arte, nos da su visión sobre este sector y de los profesionales que se dedican a ello en España.

En el mundo de las subastas de arte, Durán Subastas de Arte han sido pioneros. Comenzaron en este sector en 1969, pero los inicios del Grupo Durán se remontan a 1886, cuando el bisabuelo de Consuelo, Pedro Durán creó un pequeño taller de platería. Desde entonces, no han parado de crecer. Actualmente, componen el grupo varias empresas vinculadas al mundo del arte: Pedro Durán, Durán Joyeros, Durán Subastas de Arte, Durán Exposiciones de Arte y eduran.com (subastas on line).

Antes de iniciarse en el mundo de las subastas de arte, la empresa dedicó un periodo a formarse. Para ello contaron con la ayuda de una de las mas prestigiosas salas de subastas londinense y “así conseguimos consolidar en España una actividad que, desde entonces, no ha parado de crecer” explica Consuelo Durán. La evolución del interés por el arte ha sido notable. Muestra de ello es que comenzaron con una subasta mensual de unos 30 ó 40 lotes (cada lote está formado por uno o varios objetos para subastar) y actualmente, como media, se subastan más de 2.200 lotes mensuales, donde tienen cabida no sólo importantes obras pictóricas. También se subastan un amplio abanico de objetos que recogen prácticamente todos los campos de las artes plásticas, del mundo del libro y del coleccionismo.

PRODUCTOS SUBASTADOS
En las subastas de arte se suelen subastar principalmente cuadros, muebles y orfebrería (objetos artísticos de oro, plata y otros metales preciosos). Pero en los últimos años el abanico de productos subastados ha ido creciendo: “El mundo del coleccionismo es infinito. Ahora estamos trabajando con vino, moda antigua y actual de grandes modistos, juguetes, artes industriales. Ahora mismo dentro de una subasta puedes meter muchísimas materias”, nos cuenta Consuelo.

En cuanto a los precios de salida de los productos, todo depende de la pieza. “En cuadros empiezas a trabajar con precios a partir de 300€, pero en artes decorativas puedes encontrar piezas muy interesantes con precios de salida muy bajos, desde 50 ó 60€”.

DE DÓNDE SE OBTIENEN LAS OBRAS
Consuelo nos comenta que hay varias fuentes. Destacan los profesionales como anticuarios que trabajan con las subastas tanto para comprar como para vender y las testamenterias. Cuando fallece una persona, hay cosas que la familia se queda y otras que deciden subastarlas. “Muchas veces son obras importantes, que han estado ocultas en casas particulares y que pasan a ser descubrimientos de obras de arte”. También nos vienen obras de coleccionistas que han ido renovando su colección y deciden deshacerse de una parte. Otras veces son particulares que tienen arte en casa. “Lo habitual es que las personas te traigan las piezas o te desplaces a verlas. Se acuerdan unos precios en base a lo que creemos que es un precio interesante de salida (es el precio al que la obra sale a la venta en la subasta). Es importante que el precio sea atractivo, tiene que tener un precio más bajo de mercado para que haga que la subasta sea interesante. Habitualmente se acuerda un precio cerrado con el vendedor, más un porcentaje de la venta que resulte, explica Consuelo.

Luego el producto pasa por un proceso de catalogación que consiste en hacer un análisis más detallado de la obra, fotografiarla y hacer una selección de obras. Con esa selección, se prepara un catálogo para cada subasta mensual, que recoge todas las obras a subastar, con su foto, descripción y precio de salida.

En el caso de que una obra no se venda, hay que bajar el precio para sacarla de nuevo a subasta. “En el precio te puedes equivocar hacia arriba o hacia abajo, pero mejor hacia abajo, porque el público viene informado y si un producto merece la pena, no se malvende, a veces incluso se vende mejor”, destaca Consuelo.

MÁS INTERÉS POR EL ARTE
En España hay unas doce empresas dedicadas a las subastas de arte. La mayoría están ubicadas en Madrid, aunque también se encuentra alguna en Bilbao y Barcelona nos explica Consuelo. “Eso es bueno porque significa que hay más interés por el arte y te fuerza a mejorar y actualizarte”.

En cuanto al cliente final de esos productos, Consuelo nos explica que hay cinco perfiles de compradores: el particular que quiere algo para casa, el coleccionista, el profesional de anticuarios, el inversor y el Estado, a través del Ministerio de Cultura.
El interés por el arte se aprecia también en los precios. “Vemos obras importantes en catálogos antiguos con unos precios ridículos”. Era un mercado pequeño y poco valorado. Una muestra de ello es que un cuadro de Sorolla (“Bueyes en el mar”) que Durán vendió en su sala en 1978  por 25.000 €, hace unos años se vendió en Londres por 1.800.000 €.

Para Consuelo, el mercado del arte se ha abierto gracias a las subastas. “Ha pasado de ser un mercado centrado en el mundo de los anticuarios, en círculos muy cerrados, de familias que tradicionalmente habían tenido obras de arte, a existir un interés más general, un público más extenso, con formación, que disfruta del arte y también lo ve como una inversión”.

PERFIL DE LOS PROFESIONALES
Actualmente, en Durán Subastas de Arte trabajan 32 personas y en el grupo en torno a 200. En cuanto al perfil de la gente que trabaja depende de la empresa del grupo. Por ejemplo, en la fábrica de platería, nos explica Consuelo, es un perfil más industrial para la cadena de producción y comercial en los puestos de atención al cliente. En el caso de las Subastas de Arte, además de personal administrativo, la mayoría son licenciados en Historia del Arte. Su trabajo se centra en la admisión y catalogación de los nuevos productos que llegan a la sala para ser subastados.

“Buscamos licenciados en Historia de Arte, más que por la formación, porque sabemos que tienen un interés por el arte”, insiste Consuelo. “Yo he estudiado Historia de Arte y te da unos conocimientos básicos, pero necesitas una experiencia profesional, porque en la carrera estudias unas épocas y unos pintores que luego no están en el mercado. Sabemos que el conocimiento del mercado es clave y eso te lo da la experiencia. Por eso, nos gusta formar a nuestro propio personal”.

Consuelo destaca que para dedicarse al arte hay que tener curiosidad, saber contactar con el cliente, entenderle y saber ayudarle. También es importante la modestia. “No hay que creerse un Dios que lo sabe todo. Te das cuenta en el día a día que te equivocas o puedes equivocarte”. Por otra parte, recomienda tener los pies en la tierra y saber muy bien lo que es el mundo del arte en España. “No pensar que cuando empiezas a trabajar en el arte estás trabajando en Londres o en Nueva York. En España hay una riqueza artística enorme, pero no es el mismo mercado”.

CONOCIMIENTOS NECESARIOS
Las nuevas tecnologías son muy importantes en cualquier trabajo y también en arte, donde cada vez se trabaja más con programas de diseño. Los idiomas, sobre todo el inglés, también son muy necesarios, porque la referencia en arte es Londres y Nueva York. Por otra parte, siempre hay que estar al día de las nuevas corrientes artísticas y nuevos talentos. “En Historia del Arte, explica Consuelo, se estudian los grandes periodos. Pero es necesario formarse en periodos más recientes”.

MERCADO DE TRABAJO
Trabajar en una empresa de subastas es complicado, más que nada porque el mercado es muy limitado. No hay demasiadas empresas y “los profesionales suelen tener bastante estabilidad laboral”, destaca Consuelo. Por otra parte, el gran negocio de las subastas está en Inglaterra y Estados Unidos. “En España hay estupendos artistas, pero no hay obras supermillonarias”.

CÓMO ACCEDER
Consuelo recomienda familiarizarse con el mundo del arte, visitando ferias, exposiciones o galerías de arte. “Hay que formarse de una manera individual y, al acabar la carrera, visitar empresas y dejar el currículum. Yo siempre tengo en cuenta esos curriculums cuando hay una nueva vacante”. Luego se les cita para una entrevista y les hacen una prueba. En esa prueba, enfatiza Consuelo, “me fijo mucho en cómo redacta una carta o un tema, la ortografía,… A veces me importa más eso que sepan mucho de movimientos artísticos o de fechas”.

Conceptos básicos

Puja: Es el acto por el que se manifiesta querer comprar un objeto en una subasta. La puja puede realizarse presencialmente en el momento de la subasta, por teléfono o por escrito. En este último caso, se cumplimenta un documento donde se indica hasta qué cantidad se está dispuesto a pujar por un determinado objeto.

Proceso de Registro: Es el procedimiento que se sigue para asistir a una subasta y poder pujar. Este trámite se suele realizar antes de la subasta. Se cumplimenta y firma el documento que contiene el nombre, dirección y teléfono del participante, así como la manifestación de conocimiento y aceptación de las condiciones de la subasta. Se presenta también un DNI o pasaporte para acreditar la identidad del asistente. Tras este proceso, se obtiene una paleta de puja numerada, que se utiliza para pujar.

Subastador: Es quien dirige las ofertas durante la subasta. Indica el número de lote y el precio mínimo de inicio de la puja. Conforme se levantan las paletas numeradas, indica el número de la paleta del comprador y el precio. Al parar la puja, baja el martillo para declarar vendido el lote. Anuncia el valor por el que se vende el lote e identifica al comprador, por el número de paleta.

Si te atrae el mundo de las subastas, Historia del Arte es la titulación más demanda en este sector. 

Pinchando aquí verás una breve descripción de esta carrera.

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