¿Cómo elegir un máster? 5 puntos claves que debes valorar
Si tienes diez pestañas abiertas con másteres y todos dicen ser el mejor, este artículo es para ti. En YAQ llevamos más de veinte años respondiendo dudas de estudiantes y hay un arrepentimiento que vemos una y otra vez: no haber preguntado lo suficiente antes de pagar.
Un máster son uno o dos años de tu vida y desde unos 2.000 hasta mucho más de 20.000 euros, según dónde lo hagas. Merece que le dediques unas semanas de investigación. Aquí te contamos en qué fijarte, qué preguntar exactamente y cómo decidir cuando te queden dos o tres finalistas.
La versión corta
- Decide para qué lo quieres. Sin objetivo, cualquier máster parece bueno.
- Comprueba si es oficial o título propio. No es lo mismo y no sirven para lo mismo.
- Compara al menos tres programas con las siete claves de esta guía.
- Habla con dos antiguos alumnos antes de pagar la matrícula.
Empieza por el para qué
Un máster es bueno o malo según te acerque o no a tu objetivo. Por eso la primera pregunta no es cuál, sino para qué.
- Para ejercer una profesión regulada. Abogacía, profesorado de Secundaria o psicología sanitaria exigen un máster habilitante concreto. Aquí no eliges el tipo de máster, solo dónde cursarlo.
- Para especializarte o cambiar de sector. Importan sobre todo el contenido práctico, el profesorado y los contactos con empresas.
- Para investigar o hacer el doctorado. Necesitas un máster universitario oficial.
- Para opositar. Los títulos oficiales son los que suelen puntuar como mérito. Revisa las bases de tu convocatoria.
- Porque no encuentras trabajo. Es el motivo más arriesgado: un máster sin objetivo claro aplaza el problema y cuesta dinero. Antes de matricularte, lee Estudiar un posgrado, ¿ventaja o desventaja?
Si acabas de terminar el grado y dudas, plantéate trabajar uno o dos años antes. Con experiencia sabrás mejor en qué quieres especializarte y sacarás más partido a las clases.
Qué es un máster y qué tipos hay
Un máster es un estudio de posgrado: se cursa después de un grado universitario y sirve para especializarse en un área o para acceder a una profesión. En España hay dos grandes tipos, y distinguirlos es lo primero que debes hacer.
Máster universitario (oficial)
Es un título oficial, válido en toda España y en el Espacio Europeo de Educación Superior. Tiene 60, 90 o 120 créditos ECTS, es decir, entre uno y dos cursos a tiempo completo. Da acceso al doctorado y permite pedir la beca general del Ministerio (beca MEC). En las universidades públicas su precio lo fija cada comunidad autónoma.
Máster de formación permanente (título propio)
Lo diseña y lo avala la universidad o escuela que lo imparte, sin pasar por la verificación oficial. Desde 2021 la normativa lo llama «máster de formación permanente», aunque mucha gente sigue diciendo «máster propio». Suele ser más flexible y más pegado a la práctica profesional, y muchos MBA y programas de escuelas de negocios son de este tipo. No da acceso al doctorado ni a la beca MEC.
Ninguno es mejor por definición. Un título propio con buenos profesores y buenas empresas detrás puede servirte más que uno oficial mediocre. Lo que no puede pasar es que te matricules sin saber cuál de los dos estás pagando.
| Máster universitario (oficial) | Máster de formación permanente (propio) | |
|---|---|---|
| Validez | Oficial en España y en el EEES | La que le dé el prestigio del centro |
| Créditos | 60, 90 o 120 ECTS | 60, 90 o 120 ECTS |
| Acceso al doctorado | Sí | No |
| Beca MEC | Sí | No |
| Oposiciones | Suele puntuar como mérito | Depende de la convocatoria |
| Precio en la pública | Precio público por crédito | Lo fija cada universidad |
Máster habilitante
Es un máster oficial obligatorio para ejercer una profesión regulada. Los más conocidos son el de Abogacía, el de Formación del Profesorado, el de Psicología General Sanitaria, el de Arquitectura y los de ingenierías como Industrial, Caminos o Telecomunicación.
Cómo saber si un máster es oficial
Tres comprobaciones rápidas:
- El nombre. Los oficiales se llaman «Máster Universitario en…». Si pone «Máster de Formación Permanente», «Máster Propio» o solo «Máster en…», pregunta.
- El RUCT. Todos los títulos oficiales están inscritos en el Registro de Universidades, Centros y Títulos del Ministerio, que se consulta gratis en internet. Si el máster no aparece ahí, no es oficial.
- Por escrito. Pide al centro que te confirme si el título es oficial y cuál es su código RUCT.
Nuestro buscador de másteres reúne toda la oferta oficial y los principales títulos propios, así que aplica estas tres comprobaciones a cualquier programa que te interese.
Las 7 claves para elegir un máster (y qué preguntar en cada una)
Cualquier centro te dirá que su programa es práctico, que su profesorado es excelente y que sus alumnos encuentran trabajo. Por eso cada clave va con una pregunta concreta, de las que no se pueden responder con un folleto.
1. El plan de estudios: qué vas a hacer de verdad
No te quedes en los nombres de las asignaturas. Dos másteres con el mismo título pueden parecerse muy poco: uno a base de clases magistrales y exámenes, otro a base de proyectos con empresas.
Pregunta: «¿Puedo ver dos o tres trabajos fin de máster de la última promoción y el calendario de una semana normal?»
2. El profesorado
Mira quién da las clases y qué ha hecho fuera del aula. En un máster profesional interesa que haya gente en activo en el sector; en uno de investigación, grupos que publiquen en tu área. Busca sus nombres: si no aparecen por ningún lado, mala señal.
Pregunta: «¿Qué profesores dan las asignaturas principales, cuántas horas imparte cada uno y cuántos alumnos hay por grupo?»
3. Prácticas e inserción laboral
Los buenos másteres tienen buenas relaciones con las empresas, y se nota en los datos. Desconfía de las cifras que llegan sin fuente ni año, y de las que cuentan como «empleado» a cualquiera que trabaje, sea en lo suyo o no.
Pregunta: «¿En qué empresas hizo prácticas la última promoción, eran remuneradas y cuántos trabajan hoy en el sector?»
4. Compañeros y antiguos alumnos
Es lo que más se pasa por alto y lo que más dura. Tus compañeros de clase serán tus primeros contactos profesionales, así que importa quiénes son: recién graduados, gente con experiencia, perfiles internacionales. Y una red activa de antiguos alumnos te ayuda a encontrar trabajo o a cambiarlo años después de terminar.
Pregunta: «¿Qué perfil tienen los alumnos de este año y cómo puedo hablar con alguien de promociones anteriores?»
5. El prestigio, bien entendido
El prestigio que cuenta es el que tiene el máster entre quienes contratan en tu sector, no el de su publicidad ni el de un ranking general. La forma más fiable de medirlo no pasa por el centro: busca en LinkedIn a personas que tengan el puesto que quieres y mira dónde estudiaron.
Pregunta (a un profesional del sector): «Si tuvieras que contratar a alguien júnior, ¿qué másteres te darían confianza?»
6. Modalidad, horario e idioma
Presencial, online o híbrido: ninguna es mejor en abstracto. La presencial facilita el contacto con profesores y compañeros, que es buena parte del valor de un máster. La online te permite compaginar estudios y trabajo y elegir centro sin mudarte. Si quieres trabajar fuera de España o en empresas internacionales, fíjate también en el idioma de las clases y en si hay estancias en el extranjero.
Pregunta: «¿Qué horario tiene, cuántas clases son en directo y cuántos alumnos lo compaginan con un trabajo?»
7. El precio y cómo pagarlo
Las diferencias son enormes. En nuestro buscador hay másteres oficiales en universidades públicas por unos 2.000 euros y másteres en privadas que superan los 20.000. En la pública, el precio del crédito lo fija cada comunidad autónoma, igual que en los grados: lo contamos en cuánto cuesta estudiar en cada universidad. Suma el alojamiento si te mudas y lo que dejas de ganar si ese año no trabajas.
Para financiarlo, mira primero las becas: la beca MEC cubre másteres oficiales, y muchas universidades y fundaciones tienen ayudas propias. Si piensas en un préstamo, lee antes nuestra guía de préstamos universitarios.
Pregunta: «¿Cuál es el coste total, con tasas, materiales y expedición del título, y qué becas o descuentos tiene el propio centro?»
Cómo decidir entre dos o tres finalistas
Con la información recogida, lo normal es que te queden dos o tres opciones parecidas. Tres pasos para desempatar:
Puntúalos
Haz una tabla con las siete claves en filas y un máster en cada columna, y puntúa de 1 a 5. Antes de sumar, cuenta doble las dos claves que más pesan para tu objetivo: si quieres cambiar de sector, serán las prácticas y los contactos; si quieres investigar, el profesorado. Lo importante no es el número final, sino que te obliga a comparar lo mismo en todos.
Habla con quien ya lo ha hecho
Pide al centro un par de contactos y busca otros por tu cuenta en LinkedIn, que no estarán preseleccionados. La mayoría responde si escribes un mensaje corto y educado. Cinco preguntas que funcionan:
- ¿Lo volverías a hacer? ¿En el mismo centro?
- ¿Qué fue lo mejor y qué sobraba?
- ¿Cómo conseguiste tu primer trabajo después del máster? ¿Tuvo algo que ver el centro?
- ¿Coincidió lo que te prometieron con lo que te encontraste?
- ¿Qué te habría gustado saber antes de matricularte?
Ve a verlo
Visita el centro, ve a una jornada de puertas abiertas y pregunta si puedes asistir a una clase como oyente. En los másteres con mucha carga técnica, fíjate en talleres, laboratorios y equipos. Una hora allí te dice más que la web entera.
Y si sigues con dudas, pregunta a otros estudiantes en el foro de YAQ.
Cuándo empezar a buscar
Empieza entre seis meses y un año antes del inicio del curso. Hay tres motivos:
- La admisión va por fases. Muchos másteres abren el plazo varios meses antes y los más demandados llenan sus plazas en las primeras.
- Los requisitos llevan tiempo. Además del título universitario, algunos piden un certificado de idiomas, una nota media mínima, carta de motivación o entrevista.
- Las becas tienen su propio calendario. En los últimos años la beca MEC se ha solicitado en primavera, antes incluso de saber si te han admitido.
Señales de alarma
Piénsatelo dos veces si:
- Te prometen «100 % de empleabilidad» o sueldos concretos sin enseñarte de dónde sale el dato.
- Te meten prisa: descuentos que caducan esta semana, «últimas plazas», llamadas insistentes.
- No dejan claro si el título es oficial o propio.
- No publican los nombres del profesorado.
- No te facilitan hablar con ningún antiguo alumno.
- El precio que te dan no incluye tasas, materiales o la expedición del título.
Un buen máster no tiene problema en responder a todo lo anterior. Si un centro esquiva tus preguntas antes de cobrar, imagina después.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto dura un máster?
Un máster oficial tiene 60, 90 o 120 créditos ECTS. A tiempo completo, 60 créditos equivalen a un curso académico y 120 a dos. Muchos permiten matrícula a tiempo parcial, que alarga la duración.
¿Qué es mejor, un máster oficial o un título propio?
Depende de tu objetivo. Si quieres hacer el doctorado, opositar, pedir la beca MEC o ejercer una profesión regulada, elige uno oficial. Si buscas una especialización muy práctica y el centro tiene peso en tu sector, un título propio puede ser buena opción.
¿Se puede hacer un máster sin carrera?
No. Tanto el máster universitario como el máster de formación permanente exigen un título universitario previo. Sin él, las universidades ofrecen otros cursos y certificados de formación permanente. Algunas escuelas privadas llaman «máster» a programas que admiten por experiencia profesional, pero ese título no tiene validez académica oficial.
¿Merece la pena hacer un máster nada más acabar el grado?
Si es habilitante o lo necesitas para el doctorado, sí. En los demás casos suele compensar trabajar antes un tiempo: elegirás con más criterio y aprovecharás mejor el programa.
Comentarios (0)